sábado, 24 de septiembre de 2016

¡Nada!

Nada me vale.
Nada me acerca
a la distancia
de no saberte,
de no tenerte,
de comprenderte.

¡Nada!

Y en este acto
pierdo las reglas.

Me quedo quieta.
Te espero.
Estás ya cerca.

Tu aliento
se torna aire,
se hiende en carne.

En ese instante
es el momento
de tu arranque.

Dentro se disipa el aire.

Se duerme el alma.
Se rompen cuerdas
de mi nostalgia.

Me falta suelo.
Todo me estalla.

Mi cuerpo,
mi mente,
mi sangre.

¡Nada!

Y es todo.
Contigo basta.

En ese acto
nada me falta.

Sin embargo,
eso pasa.

Hay un mañana.

Hay asideros
que nos impiden,
que simplifican
cuerpos y almas.

Amar no se mantiene.
No en lances
que nos embriagan.

Acariciamos
cuerpos sabidos.

Perdemos lo conocido.

Extraños,
la piel nos cambia.

Duermes contigo.
Duermo conmigo.

La misma cama.
Remanso y calma.

martes, 28 de enero de 2014

Calma!



Espant d'esperits foscos de la nit encarcarats i farcits de sentiments.
Humitegem els ulls enfonsats de perills.
Déu meu, quan hem patit!
I encara són aquí.
Mentre tant, podríem morir.
Calma!
Fem pausa!
Escoltem el remor de l'esperança.
No puc allunyar-me.
Em cal tornar-hi.
No ho puc evitar.
Sóc esclava del destí signat amb la meva sang.
Escolteu-ho!
Ens han tancat tots els camins, per fer-nos creure que aquest és el nostre destí.

sábado, 6 de julio de 2013

Notas en mi libreta diario, del 3 dejulio

En una disposición ausente transito por mi mente confusa, ante un presente dolido en la falta de sentido.

Sé que no son letras para ser servidas.
Son rastrojos de un campo asolado de una vida dolida.

A mí vienen.
Consuelan mi desazón.
Se precipitan hincando el diente en ese espacio de nada que solidifican.
Construyen inquietud sobre mi cuerpo, fuera de control, que se precipita a un destino fatal del que no le es posible escapar.

Una vida que nunca satisfizo sus ansias de libertad y visibilidad.
Condición humana de la que se desdeciría si fuera le posible.
Arrastra el fardo pesado, buscando aberturas e un infranqueable e invisible muro de contención.

La rabia sube hacía el foco de la mente, dañando sus neuronas y cercenando la impotencia por sus venas.

Resiste subsistiendo, siguiendo el lazado sino de una supervivencia prescrita por destino de urdimbre natural y social que no sabe dejar atrás.

Ha pacido en campos fértiles de muertes que hablaron en vida, en su esperanza de eternidad.

Signos falsos que laceran sin parar.

Toca mantenerse en pie, alzando el puño cerrado, y gritando la queja ante multitudes sordas que duermen acunadas por farsas de encantamientos e ilusionismos inciertos; tras el plasma de una ilusión falsa.
Insoportable, acoge la calma sedienta.


De nada valen versos lisonjeros y placenteros.
El presente aterido de drama y destinos inciertos, compone con yagas y sangre putrefactas.
La raza humana, culmen de la desgracia.
Muerte para beneficios de la guadaña.

Nos hemos alejado del sendero, y entramamos nuestros pasos en maraña.

Hiere y duele.
No hay calma.
Muerde.
Desgarra.

Mala suerte.

La rueda gira entre risas.

Vamos cayendo en precipicio hueco que nos alcanza.

Hemos partido a un destino sin retorno.

Quedaremos engarzados, cual insectos en alfiler claveteados.

Nos dolemos sin consuelo ni esperanza.
Vivimos la doblez del pasmo que nos alcanza, alimentado sus ansias incontenidas.

Somos multitudes.
Prescindibles e inaudibles.

Desarmada la urdimbre de un cuerpo social que amparaba.
Nos sangran a cambio de nada.
Todo vale, pues sus normas son leyes impuestas para secar nuestras carnes, extrayendo la substancia que es su beneficio y ventaja.
Recluidos en distancias insalvables, no nos ampara el abrazo ni el pacto de que no somos parte, ni tenemos palabra.
Engañados, perdemos confianza.
Esperamos la zancadilla en gestos de proximidad.
Somos beneficio a ojos de quienes dicen nos dan ventaja.
Nos agasajan para sonsacarnos y rodearnos, aislándonos unos de otros.


Hay un mundo de substancia difusa, que sigue prédica de "a río revuelto, ganancia de pescadores", poniéndonos el cebo y cerrando salidas de escape.
Con substancias.
Con productos.
Con elementos de distracción, que ocupan y distraen una energía necesaria para nuestra salvación.
Seleccionan y se desprenden de excedente que es carga, añadiendo ese peso sobre nuestros hombros, para entorpecer y distraer; para contener todo gesto de sublevación.


Hoy cumplo 59, A un año de los sesenta, nueva decada para una ilusión renovada.

viernes, 14 de junio de 2013

Palpable

Hemos ido dejando de lado recursos imprescindibles.
No habrá forma de recuperarlos.

Hemos colaborado a que el desolado paisaje nos escupa seca esperanza.
Hemos batido ponzoña y creído que no nos afecta.
Hemos sido artífices del seco futuro que nos alcanza.
Hemos hecho esas cosas, inconscientes y perversos, sin tomarlas en serio.

Con arrogancia creemos que lo alcanzado estaba, sin tener en cuenta que debíamos: preservarlo, protegerlo, repararlo, restablecerlo,...

Sabíamos cosas que de nada nos valen.
Un saber ajeno que alimentaba sus procesos, dejando en descuido los nuestros.

Hemos caído al pozo profundo en que el barro y cieno solidifican en plomada.

¿Aguantaremos?
¿Remontaremos?
¿Saldremos de ésta?

Aún los creemos. Damos crédito a palabras de mentirosos, que nos las tiran a la cara.

¿Es cobardía?
¿Es abulia?

Es dejadez de no saber ser.

Acomodados, vemos cataclismos bajo nuestros pies, cuando el hecho es que estamos en ellos, sin distancia. Sin parapetos.

sábado, 25 de mayo de 2013

No me entristecen

No me entristecen las muertes de los que se van yendo.
En mi proceso vital voy desvelando que esa senda me lleva por allí.
Lo que me entristece es la sociedad que no mejora y evoluciona a lo largo de la vida pasada y presente; que marcharé con ese vacío de ver que sigue el abuso y expolio de unos a otros, y que esta tierra madre no se disfruta, sino que se explota al máximo, exprimiendo sus recursos para atesorar imperios de predominio y dominio.
Es cierto que se van yendo referentes vitales y generacionales. La vida tiene sus turnos; los suyos dan paso a los que vienen.
Las huellas dejadas serán testimonio de que estuvimos.
No lo veremos, pero creemos y tenemos esperanza en que el testigo vaya siendo recogido.
Me duelen ausencias. Eso es evidente. 
Más las que engendran mis cuerpos de la mente y el alma. Más las de aquellos que rompen mis carnes por serlo de ellas, sangre de mi sangre. Cobijo de antes. 
Me duele que se levanten murallas y rompan las lanzas en contra de formas distintas, que sienten desde sus yoidades.
Ser diferente es riqueza, pero se le teme desde los dominios que quieren que nada cambie.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Hay voces...


Hay voces que se acallan cuando pasas.
Silencios que ahuecan el ala.
Sones acompasados que dan paso a gestos enmudados.
Certera la daga clava su sino sobre tu destino.
Muerde la agonía enjuagando labios cuarteados en sustancia ocluida.
Ni grites ni gimas.
Nadie se percata.
La sierpe enrosca sobre tu garganta.
Duermes.
La espera te alcanza.
Una mano amiga acerca su gesto para tu consuelo.
No la miras.
Ausente sin ella te sientes.

jueves, 2 de mayo de 2013

Nuestra plegaria cae en la nada.


Tener razón sirve de poco o nada.
Callarla es algo que empieza a suceder ante el hartazgo de un mundo desdibujado que anula y saquea injustamente.
Duele tanto que el instinto de vida se queja dando oído a la muerte a la que estamos destinados.
Suicidio ante la impotencia y derecho mellado.
Todos los pilares quebrados.
Aquellos que curaban el alma.
Aquellos que curaban el cuerpo.
Sus jerarcas se jactan y siguen impunemente dejando a su paso losas de víctimas de su mano.
Muerte.
Desolación.
Fratricidio y genocidio.
Lo humano se ha perdido por el camino.
Retorno imposibilitado por la muralla y paralización que nos ha alcanzado.
Quebrada tangente.
Nos hieren impunemente.
Se han adueñado de nuestras vidas robando futuro y presente.
Nuestra plegaria cae en la nada.