miércoles, 17 de abril de 2013
Reclama
Perplejo
movimiento sin aliento
compone
el paso antepuesto a un destino incierto,
remedando con silencios
paseos de recuerdos
Requiere el tiempo su asiento,
asidero del sediento en movimiento
Pasajeros de naves naufragas
ondulantes en espacios inexistentes
sufragan la palabra enredada
Mecedoras en que surfean memorias,
atendiendo señales visibles a mentes inquietas.
Plañideras secan su llanto
por espanto.
Riñas que no llevan a nada.
Perdemos cuando el villano gana.
Nos lazan.
Hemos caído en desgracia.
Alza tu mirada al viento y cierra tu puño con decisión clara.
No atiendas los cantos de sirenas que adormecen tu conciencia.
Abre tus ojos.
Reclama.
martes, 16 de abril de 2013
Un niño, una niña...
Un niño, una niña, normaliza la vida que ve a su alrededor.
Un niño, una niña, debería tener un mundo nuevo de posibilidades.
Un niño, una niña, debería tener todas las posibles maneras para elegir la que quiera.
Un niño, una niña, tiene alas nuevas y magia renovada.
Un niño, una niña, debería tener un mundo nuevo de posibilidades.
Un niño, una niña, debería tener todas las posibles maneras para elegir la que quiera.
Un niño, una niña, tiene alas nuevas y magia renovada.
Un niño, una niña, no debería pasar hambre ni tomar las armas.
Un niño, una niña, no debería llorar porque el mundo le impide encontrar soportes en que sustentarse.
Un niño, una niña, no debería perder la risa y esconder en silencio el abuso a que se ve sometido.
Un niño, una niña, no debería llorar porque el mundo le impide encontrar soportes en que sustentarse.
Un niño, una niña, no debería perder la risa y esconder en silencio el abuso a que se ve sometido.
Un niño, una niña, merece sonrisas y caricias.
Un niño, una niña, debe ser el cultivo del amor recibido para que en el futuro lo multiplique.
Un niño, una niña, debe ser el cultivo del amor recibido para que en el futuro lo multiplique.
Un niño, una niña, es la responsabilidad de todos los adultos que habitamos la tierra.
No torzamos la rama cuando ésta es tierna.
No pretendamos enderezarla cuando ésta se seca.
No pretendamos enderezarla cuando ésta se seca.
Hay mucha tristeza derramada.
Hay mucha inconsciencia.
Hay mucha inconsciencia.
lunes, 10 de diciembre de 2012
A la...
A la tristeza le salen alas.
Aletas que mueven sus pies hacia el agua.
A la añoranza le salen bucles que se enredan en un tiempo que ya no pasa.
Zarcillos que buscan asirse en palabras.
A la palabra del verso le salen flores perfumadas que adornan tapices para contemplarlas.
Aromas que llenan con su aura el ambiente que lustra la esperanza.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Ella
Ella
Ella quería vivir.
Quería descubrir la vida.
En casa le decían lo que sí y lo que no.
No le complacía.
Pasó por la sumisión ante el padre, a base de golpes y gritos.
En ella no se quedó.
Se negó.
Intentó ajustarse ese traje, pero siempre le apretó.
No le bastaba pensar que esa vida sería complaciente y suficiente.
Se alejó de proyectos que de noviazgo la llevarían a matrimonio.
Demasiado pronto para novios.
Le quisieron hacer doblegar.
Sus ilusiones se hicieron más fuertes.
No se dejó gobernar.
Cedieron.
El tiempo hizo caduco ese amor.
Lo dejó.
Volvieron a intervenir.
Ya era más fuerte, aunque le costó lo suyo.
La soledad era un precio muy alto.
Rehízo sus emociones e hizo lo que su impulso le indicó.
El tiempo de espera le dio su recompensa.
Pudo hacerse con las riendas de su vida.
La familia tuvo que aceptar el cuento que le iba arguyendo.
No se casaría.
Esos hombres que fueron entrando en su vida le iban demostrando quien era ella.
Una mujer que no se sometería.
Cuando mira a ese tiempo, piensa que tuvo suerte.
No fueron malas personas.
No sometieron su alma, ni quisieron ser como la mayor parte de los que en ese tiempo dirigían la vida de sus amigas.
Seguiría.
Se liberaría cambiando sus mudas.
Renacería.
Nacería en los brazos de la mujer que despertaría en ella deseos desconocidos y sabores no sabidos.
Siguió descubriendo el camino de su vida.
Nadie por ella la viviría.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Somos parte
Cuando llegas al punto en que sabes que nada de lo que te rodea está a tu disposición, es el momento de tomar el camino de vuelta.
Esa sensación anida en quienes se sienten excluidos de este estar en la territorialidad.
Ideas de otro mundo en que nada duele ni es necesidad, asientan sus pilares para que la esperanza en un más allá descuelgue de este estar la realidad.
Toca mirarse las manos hacedoras de cada uno de nuestros trazos.
No dejarse arrastrar por la niebla que dejaremos a nuestros pies si subimos a la cumbre y entramos en contacto con nuestro ser material.
Un organismo vivo forma parte del todo.
Muchas de las necesidades de las que parece no podemos prescindir son falsas.
Efímero cada uno de esos gestos negativos que anulan nuestra voluntad.
Ahora te tienes. Te bastas. No pretendas cerrar con un golpe la posibilidad.
Somos parte de una totalidad.
martes, 13 de noviembre de 2012
¿Por qué?
¿Por qué me suenan los poemas a poesía añeja?
Será que la tierra nuestra siembra estrechez de tristezas.
¿Por qué tus versos me huelen a mugre fermento de pasado?
Será que en ellos hierve la sangre rota del hambre.
¿Por qué?
No encuentro sosiego a esta desazón que me embriaga la razón.
sábado, 13 de octubre de 2012
Has vivido
Has vivido.
Un buen día miras y ves en tu corazón la que dejaste atrás.
Duele.
Sangras.
Lloras.
Te pierdes.
La locura llama a tu puerta.
La cordura tiende sus brazos hacía ti.
Ese día imprevisto te devuelve el tiempo fugaz que borró la memoria.
No es un guión narrativo.
Es una emoción que lacera y traspasa, arrancando tus entrañas.
Mueres en ella.
Conoces que la eternidad está en ese instante que viviste antes.
Seguirás porque sabes que de todo se sale hasta que se llega al final.
No será un toque de felicidad, el abismo abierto a los pies que flaquean ante la inmensidad del pulsar en que el Universo te hizo armonizar.
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